16.4.07

Lo que tiene abril

El mes de abril tiene algo que los demás meses del año no tienen.

Miro un cielo distinto, unos días más largos y unos gorriones, escapados del nido, que pían con una intensidad elocuente, ensordecedora, casi brutal. Hoy mismo vi cuatro revoloteando sobre el tejadillo de mi casa. Parecían enloquecidos en su fiero combate, y quién sabe por qué peleaban. Juegos de niños.

Veo nubes de abril cargadas de lluvia fina, que atraviesan el azul que tiñe los horizontes. Y a veces son tan livianas que no desprenden su carga de agua, o lo hacen atravesadas por el rayo de sol, creando un ambiente diferente, tan primaveral y misterioso que hace daño a los sentidos, que nunca terminan de entender a la primavera.

Contemplo una loma del camino, reverdecida y olorosa, de tierra blanda y húmeda, tupida por la hierba tierna. Paso sobre ella hundiendo con ligereza mis suelas del zapato. A veces lo hago con la mente. Y nada más que eso. Camino hacia el fin de mi camino diario, a veces sin salir de mi habitación, con la preocupación que me aguarda tras el edificio. A veces, incluso, ni salgo de mí. Me busco y me encuentro. Otras, ni lo intento. ¿Para qué? ¿a quién le importa eso?

Pienso que detrás de este abril vendrá otro. Quizá no sea como este, porque todos los abriles son acaso irrepetibles. Porque son, en cierto modo, como sus hijas las flores, exquisitos y hermosos, pero de tan acabados y perfectos, absolutamente, deliciosamente, únicos.

Detrás de este abril vendrá otro abril. Sin duda. Pero no será este abril que destella esperanzas de paso. Lo que perciben mis sentidos es algo tan fugaz que no llego nunca comprender por qué pasan las cosas. Pero es mejor así. Porque cuando lo haga -comprenderlas- habrá terminado todo. También los abriles.

13.4.07

Pasión 2007

Tras muchos meses de arduo trabajo, llegó el día del estreno. Amigos, familiares y conocidos esperaban al otro lado de las cortinas. El nerviosismo comenzaba a aflorar por momentos. Los más jóvenes correteaban por los pasillos, pasaban al servicio, reían y cantaban. Todos hacían tiempo e intentaban calmar la tensión. Los mayores repasaban sus papeles, el atrezzo, la colocación del vestuario y guardaban el orden. A las ocho menos cuarto se abrieron las puertas del templo y una avalancha de personas empezó a ocupar los bancos. Tres cuartos de hora más tarde, comenzó la representación.

Desde hace tres años la parroquia de Santiago Apóstol de Alcalá de Henares (calle Torrelaguna) organiza esta Pasión viviente con el fin de acercar a los fieles el valor de los últimos momentos de la vida de Jesús, desde la entrada triunfal en Jerusalén hasta la Resurrección. Confían en hacer de las representaciones teatrales una gran catequesis de Semana Santa. Como nos cuenta Don José Antonio Castelbón, uno de los directores: “es una catequesis para que los alcalaínos vivan con más intensidad estas fechas; además, esperamos que esta representación les llegue al corazón”.

Ante el éxito de los años anteriores, se decidió en esta ocasión que se hiciera en dos días, Martes y Miércoles Santo, 3 y 4 de abril, para que todo el mundo interesado pudiera acudir a disfrutar de ella. Nadie salió decepcionado.

Los cuatro directores de la Pasión: Paolo Caretti, Pilar Alquézar, José Antonio Castelbón y Débora Gil, recordaron cómo los preparativos arrancaron el pasado mes de noviembre. Luces, escenario, vestuario, guión... cuestiones fundamentales que han de funcionar a la perfección. Porque el buen cristiano ha de buscar la perfección en sus obras. Todos los detalles fueron cuidados a pesar de los humildes medios con los que se ha contado, fruto de las generosas donaciones de los fieles para el vestuario y alguna inversión para comprar los focos más potentes.
Débora Gil explicó a los reporteros del Diario de Alcalá que este año la Pasión ha cambiado en algunos aspectos: "Hay dieciséis escenas en vez de las veintidós del año pasado y la representación dura en torno a las dos horas”. El papel de Jesús de Nazaret, sin embargo, fue interpretado, como el año pasado, por el joven Carlos Fresneda, que a pesar de no contar con el físico tradicionalmente vinculado a Cristo (Carlos es barbilampiño), supo darle vida con gran rigor y credibilidad.

En cuanto a la música, Javier Sáez ha sido el responsable de poner la banda sonora a este acontecimiento con piezas clásicas, composiciones propias de algunos miembros de la parroquia y con la colaboración del Coro Diocesano.

Toda la parroquia se ha implicado al máximo, y desde los niños a los ancianos han aportado su pequeño grano de arena. Música, decorados, interpretación. Cada uno muestra sus habilidades y las pone al servicio de la comunidad. Al servicio de la Iglesia local, base y esencia fundamental de la gran Iglesia universal. “Han querido participar todos –comenta Castelbón–, el que sabe componer, compone; el que sabe tocar, toca, y el que sabe cantar, canta”. En palabras de Emilio Fra, que daba vida a Anás, “es el tercer año que participo y es una experiencia muy hermosa entre los miembros de la parroquia”. Para Don Florencio Palomino, “soy uno de los malos, Caifás, pero eso es lo de menos; esto es, ante todo, una experiencia de fe”. El actor que interpretaba a Poncio Pilato, José Luis García, señalaba que “a la gente le va a gustar mucho, porque es una representación de un gran realismo”.

Al terminar la representación, una vez terminados los aplausos, el Obispo de Alcalá, Don Jesús Catalá, fue invitado a decir unas palabras. Agradeció a la parroquia la oportunidad de difundir teatralmente la Pasión de Cristo y animó a todos los asistentes a participar de los actos litúrgicos de la Semana Santa, conscientes, afirmó el prelado, de que Jesucristo es una realidad que nos trasciende. Seguidamente, el alcalde Bartolomé González se dirigió al público presente para subrayar que la ciudad de Alcalá conserva vivas las raíces cristianas, y esta representación es un claro síntoma de ello.
Para finalizar, el párroco de Santiago, Javier Ortega, concluyó las intervenciones invitando a todos a acudir a las eucaristías de estos días. “Pues lo que hoy hemos visto representado, se hace realidad en la Santa Misa. Cristo se hace presente en todas y cada una de ellas, dejándonos prueba de su gran amor por nosotros”. No pudo evitar hacer una referencia a la necesidad de ayuda económica para que, en próximos años, la Pasión viviente pueda seguir realizándose.

12.4.07

La noble vestidura negada

Reconozco haberme saltado a la torera las más elementales normas del buen descanso. Pues anoche me quedé hasta pasadas las dos de la madrugada viendo el programa de TVE "59 segundos". Ansiaba ver y escuchar al cura párroco de la famosa iglesia de San Carlos Borromeo de Vallecas.

El espectáculo fue ciertamente lamentable. Un señor ataviado con una camisa y jersey decía ser el sacerdote de la parroquia "roja". Defendió sus celebraciones litúrgicas "atípicas" afirmando que las realizan porque la gente que acude a su iglesia no entiende, no comprende, el complicado ceremonial romano. Y yo me pregunto: ¿tan difícil es de explicar? Dos y dos son cuatro. España linda con Portugal, Andorra y Francia. La Consagración católica se realiza con pan ácimo. Tan sencillo como eso. Y si no le parece bien, con salirse y colgar los hábitos, asunto arreglado.

Y los curas, que vistan de curas, por favor. Imagínense que voy por la calle y de pronto me siento morir. Veo al señor de la foto y ni se me ocurre pensar que es un sacerdote de Jesucristo al que pedir la Extremaunción. Pues eso.

11.4.07

Seguimos con las fotos


Estos son los tres sacerdotes de la famosa parroquia de Vallecas. No hace falta más comentarios.

9.4.07

Una foto ominosa

Esta foto no debería ofender a nadie. Pero lo hace, ¡y vaya si lo hace! Pues no se trata del excelso intelectual Guillermo Toledo chascándose una copa de vino entre sus amigotes los filósofos pancarteros. ¡Qué va! Aquí el amigo esta COMULGANDO (¡!) en la Parroquia de San Carlos Borromeo, felizmente clausurada por el Cardenal Arzobispo de Madrid don Antonio Mª Rouco Varela. Jamás hubiera podido imaginar un ejemplo de piedad tan intensa, de vida cristiana y ejemplo al servicio de la Iglesia como el dado por el ilustre Toledo. A buen seguro que su espiritualidad eclipsa la de cualquier apóstol del pasado y presbítero del presente. Toledo, el católico; Toledo, el místico; Toledo, el sublime, el Piadoso.

Hoy abrirán el Telediario de la Primera con esta y otras imágenes. Pero mañana pocos se acordarán. Y pasado, nadie. Dentro de un año, la San Carlos Borromeo no será nada. Sólo el patrón que le ha dado nombre hasta ahora permanecerá en el santoral. Gracias a Dios.

Porque entonces, cuando las alharacas y los bramidos de estos sabios "intelectuales" titiriteros hayan cesado, la legión suave, mansa y santa del Pueblo de Dios seguirá mostrando al mundo la Cruz de los pobres, la Cruz que abrazaron, con Jesús, San Francisco de Asís y la Madre Teresa de Calcuta, para anunciar, una vez más, que el Señor de la Historia ha resucitado.

8.4.07

Resucitó

Habíamos pasado tanto miedo que hasta nos temblaban los huesos. Contemplamos absortos la gran tragedia desde nuestros escondites. Se quedó solo y abrazó la cruz para cargar con nuestros pecados. Vimos cómo le azotaban, cómo le clavaban y cómo le alzaban. Hasta que, por fin, su cuerpo, santísimo y glorioso, no pudo resistirlo. Y expiró.

Entonces la oscuridad vino tras una gran tempestad y la tristeza embargó nuestros corazones. Nuestros pobres y temerosos corazones. Sentimos el remordimiento y nos avergonzamos. Entristecidos y desilusionados, veíamos que sus promesas se desvanecían con él. Sus palabras, hermosas sin duda, pero huecas, desprovistas de contenido real y tangible. Porque ahora, si el Maestro había muerto, ¿qué sentido tenían?

Pero al tercer día, las mujeres vinieron a darnos la buena noticia. No las creímos... -¡Siempre racionalistas, siempre incrédulos!- Pero el sepulcro estaba vacío. ¡Su cuerpo había desaparecido! ¡Ya no estaba allí! Porque, efectivamente, no había cadáver. Y no porque lo hubieran robado. No. Porque había resucitado. Cristo, tras morir en la Cruz, resucitó para que no volviéramos a tener miedo. Para demostrarnos que Dios nunca muere, y si muere resucita.

Y ha resucitado de nuevo esta noche, como aquella. En esta noche fresca de abril del año 2007. La Santa Madre Iglesia, Católica y Apostólica, la que Él fundó y encomendó a Simón Pedro, nos recuerda, una vez más en esta solemne, dichosa y felicísima Vigilia Pascual, que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida.

Christus vincit!
Christus regnat!
Christus imperat!

6.4.07

Hora Santa

En la noche más oscura de todas, Jesús sufrió. Sintió el dolor de la soledad y la angustia de una muerte próxima y tenebrosa. Horas más tarde -lo sabía- sería despreciado y escupido por el vulgo. Sacrificado como cordero, degollado a la vista de todos, para escarnio de todos, para ser humillado por todos. En esta noche santa, en la hora santa, Jesús vuelve a estar solo. Y vuelve a pedirnos que le hagamos compañía. En el sagrario, donde se aloja por siempre. En silencio, donde habita la verdad y la paz. Jesús, el hijo del carpintero. Jesús, el hijo de María. Jesús, el Nazareno, nacido en Belén. Pero algo más que eso. El Hijo del Padre, el Redentor del mundo. El Cordero de Dios. Estaba allí, en el huerto de Getsemaní, rodeado de olivos. Solo. Sus discípulos predilectos habían quedado dormidos. Fueron tan humanos que cayeron en el tedio y la debilidad del sueño nocturno. Por eso la Iglesia nos invita a permanecer hoy en vigilia de oración y reflexión. Hagamos el intento de permanecer fieles al Señor. Se lo debemos. Amén.

2.4.07

El regreso

Siete años después y parece que fue ayer. Algo más que ayer, pues en el teatro no hay tiempo ni espacio, sino contemplación, magia y sentimiento. Mi etapa como actor aficionado ha visto en las últimas semanas una restauración fugaz, pero agradable y entrañable. No sólo por el excelente ambiente compartido entre los compañeros de reparto, sino por la misión encomendada: dar vida a los personajes de la Pasión de Cristo, y hacerlo con la suficiente seriedad como para que el mensaje cale en los espectadores el día de la representación. Una tarea importante.

Siete años después giro la memoria para recordar a mis antiguos compañeros de teatro. Algunos hoy son amigos; otros no tanto, pero perviven no obstante nutriendo la nostalgia de los tiempos jóvenes. Recuerdo también las tardes -¡y las mañanas!- de sacrificados ensayos en el salón de actos y el gimnasio del instituto. Las risas, los enfados, las discusiones y las reconciliaciones. El nerviosismo, los preparativos, el vértigo ante el escenario, y un cierto cosquilleo segundos antes de encenderse los focos. Algo que sólo puede saber quien ha estado ahí. Por eso estuve ahí. Y por eso he vuelto.

26.3.07

Mientras llegas

Me paso los días, paso tras paso,
esperando que llegues.
Y no llegas.

Sueño que sueñas y, si sueñas,
no dices lo que sueñas.
Y no llegas.

¿Sabes lo que yo pienso
que piensas cuando en ti pienso?

Ni pienso, ni sueño, ni paso.
Llegas.

22.3.07

El señor de uñas largas que veis a la derecha se llamaba Nosferatu el vampiro. Su aspecto temible ha impresionado a generaciones de cinéfilos a lo largo del siglo XX. Pues bien. Yo soy peor. Mucho peor. Más bajito y rechoncho, cierto. Pero eso es lo de menos. He descubierto en mí una espantosa habilidad para fulminar personas y eclipsar carreras profesionales.

En septiembre de 2005 comentaba con un conocido lo mayor que debía ser Don Adams, el actor que interpretaba al célebre Superagente 86. A los dos días, se hace pública su muerte.

Hace unas semanas conversaba sobre la edad de José Luis Coll. Discutíamos la edad del humorista, que rondaría los ochenta. Pues nada: a los cuarenta y ocho horas, en la fosa. Más tieso que la mojama, el pobre hombre.

Hace una semana, comentábamos un amigo y yo lo extraño de mantener en el Grupo Prisa a un periodista tan crítico con la línea de Polanco como era Hermann Tertsch. Dicho y hecho: fulminado.

Empiezo a preocuparme. O mejor dicho, deberíais empezar a preocuparos vosotros, mis estimados lectores. Pienso en alguien, saco el tema, recuerdo a alguien, famoso, y cae. O a la tumba o al ostracismo. De momento no me ha pasado con conocidos y familiares. Aunque para todo hay una primera vez, ¿verdad?

Amén.

21.3.07

Despedida

Escudo de cisnes alados, el fin de un ciclo sobre baldosas mojadas y una luz de naranjas farolas. La nieve cae sobre las cabezas y una puerta se cierra. Sabor a despedida. Un adiós melancólico tras esculturas y edificios de ladrillo. Adiós, universidad complutense. Adiós, siglo dorado, bisagra fértil de un tiempo nuevo. Cambiarán los actores, mas nunca el escenario. Abrasará el sol las pétreas figuras, la lluvia empapará las deslizantes canaleras hasta conducirlas al noble Henares. Jóvenes que dejarán de serlo, con esperanzas de un mañana alegre y simple, feliz y gozoso, pasarán por tus vetustas calles. Y otros no tanto, cabizbajos, llorosos, mezclarán su pena con el cielo gris, panza de burro complutense que refleja sobre corazones mudos una estela de soledad interminable. Esos, especialmente esos, te llevarán en el alma.

18.3.07

Primavera

Salgo a buscar una primavera de domingo.

Las calles huelen a hierba renaciente,
a tierra esponjada,
a calor de sol saliente.

¿A qué huele la primavera?
-Me pregunto-
Ni se piensa siquiera.

Primavera, volandera.
La primera.

Donde corre veloz el ave,
y en el cielo, suave,
hace un surco grave.

Llega la inexorable noche.
El sol se cierra sobre sí,
¡pero que el ciclo no acabe!

La calidez; el sol.
Los olores de las flores
destellan sus primores.

Primavera, volandera.
Acaso, la primera.

13.3.07

Tiempos difíciles para la fe

Dos mil siete años después, lo han vuelto a hacer. Crucificándole con la blasfemia y mancillando su Santo Nombre. Y esta vez lo ha hecho la Junta de Extremadura, con la publicación de un libro de fotografías en las que se muestra a Jesús, la Virgen María, el árcángel Gabriel y a San Juan de la Cruz en posturas pornográficas. Lo nunca visto. Lo más vergonzoso que haya podido realizarse en ofensa del Cristianismo. Ahora los católicos extremeños tienen algo que decir. Están obligados, empezando por sus obispos, pastores del pueblo de Dios que peregrina en aquellas hermosas tierras, a denunciar bien alto las graves ofensas vertidas contra Nuestro Salvador.

Los tiempos difíciles se acercan -si no han llegado ya- y las tibiezas quedan para los débiles. O estamos con Él, o estamos contra Él.

Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio

12.3.07

La Nación en pie


El pasado sábado se congregaron miles y miles de españoles en un Madrid abarrotado de banderas rojigualdas. Cansados de un gobierno que se postra ante el nacionalismo y el terrorismo; de un gobierno débil y de un presidente que "no escucha la voz de la calle", los españoles han dicho basta. Y acudieron a la llamada del Presidente del Partido Popular.

Y lo dijeron con su presencia, con su orgullo, con la serenidad y el temple de ser españoles sin complejos. Zapatero prefiere doblegar la voluntad de un pueblo, la dignidad de una nación, a ser implacable con los asesinos y los terroristas.

Pero da igual. Ayer, Godoy. Hoy, Zapatero. Una Nación no se rinde fácilmente, aunque tenga los peores gobernantes.

Porque hoy España, en pie, grita ¡abajo Zetapé!

8.3.07

Los jóvenes y la religión

Cuando en octubre de 1931 afirmaba el todavía ministro de la Guerra y futuro Presidente de la República Manuel Azaña que “España ha dejado de ser católica”, no se trataba de una reflexión sobre el sentimiento religioso en la sociedad, sino más bien de una opinión vertida desde la nueva coyuntura política e institucional. Tras siglos de indisoluble matrimonio entre Iglesia y Estado, una Constitución laica abría las puertas de una era, marcada por la separación entre lo civil y lo religioso. Y que, como se vio, acabó terminando en fratricida y sanguinaria guerra civil.

Setenta años más tarde la situación es bien diferente. La España profundamente católica ha dejado de serlo. El número de creyentes disminuye y la práctica religiosa se hace cada vez más minoritaria, especialmente entre los más jóvenes. Las cifras son a todas luces alarmantes. Las iglesias, medio vacías; los confesionarios, sin penitentes; los seminarios, cada vez con menos aspirantes al sacerdocio.

Esa es la realidad actual de nuestro país. Las abundantes y bellísimas parroquias y catedrales que se desperdigan por nuestra geografía nos hablan de una fe milenaria, arraigada y profunda, en la Historia de España. En menos de cincuenta años, esa fe popular ha ido diluyéndose en la medida que las libertades han ido permitiendo una mayor dispersión de las creencias y relegando la profesión de fe al ámbito privado.

Pero también vemos como la pulsión generalizada de la opinión juvenil es que “la Iglesia no vive de acuerdo con los tiempos” y que, por tanto, “debe actualizarse” en cuestiones morales. Partiendo de la base de que, como institución fundada por el Hijo de Dios, ha de guardar un depósito de tradiciones y un magisterio perdurable en el tiempo, la modernización debe ser, y es, relativa. Podrán actualizarse los medios, no el fondo; el continente, jamás el contenido. Los jóvenes españoles parecen alejarse de esta visión, pues la modernidad arrastra, impetuosa, a toda aquella opinión que no se adhiere a ella, las critica con salvaje agresividad hasta hacerla ‘desaparecer’.

Pese a esta situación crítica, numerosos movimientos eclesiales han sabido conectar con la juventud, y así, por ejemplo, el Camino Neocatecumenal de Kiko Argüello es capaz de llenar estadios y organizar grandes manifestaciones, cargadas de profunda convicción y piedad cristiana. El mensaje de Jesucristo sigue estando de actualidad. Así lo afirman los últimos Papas y así lo corrobora la presencia multitudinaria en las Jornadas Mundiales de la Juventud. El mundo moderno sigue necesitando valores trascendentes, pues en palabras del Santo Padre Juan Pablo II “El esplendor de la verdad brilla en todas las obras del Creador”.

Tarea ardua sin duda será para la Iglesia del siglo XXI comunicar su mensaje, propagarlo por los cinco continentes y enlazar así, como siempre, la trayectoria milenaria de su pasado espiritual y fascinante, con el apasionante futuro cargado de peligros, temores y dudas, pero también de fe, alegría y esperanza. Los jóvenes católicos de España procuraremos ser los centinelas y los apóstoles de ese mañana.

7.3.07

José Luis Coll

Ayer murió José Luis Coll, famoso humorista que formó durante años uno de los dúos más conocidos con Luis Sánchez Polack, Tip. Aunque personalmente me cayera mejor el segundo, fallecido hace unos años, espero que descanse en paz y creo honrar su memoria con este video que os muestro a continuación.


http://www.youtube.com/watch?v=Vnq54Ewtuxo

6.3.07

Canto al periquito

"Papagayo, rey de los pájaros, facundo placer de tu amo… Ayer mismo, triste de ti… asististe a nuestra comida y te vimos cuando picoteabas los manjares de nuestra mesa entrañable, y revoloteabas sobre nuestros lechos más allá de la media noche…

Que concurran aquí las doctas aves a las que dio Naturaleza el noble don de hablar: que se lamente la corneja y el estornino, capaz de grabar a fondo en sus memorias las palabras que ha oído…"

Stacio.

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"¡Llorad vosotros, Venus y Cupidos/ y todos los hombres sensibles! Ha muerto el pajarito de mi amada/ el pajarito, delicia de mi amada,/ a quien quería más que a sus propios ojos…"

Catulo 3.

3.3.07

El león tiene paciencia limitada

Se percibe, se nota, se siente, se palpa. La gente está hasta los perendengues de su Presidente. Hasta tradicionales votantes del Partido Socialista comienzan a inclinar su voto hacia el PP. O, en cualquier caso, abstenerse para las próximas elecciones, en un claro signo castigador hacia Zapatero. Manifestaciones espontáneas, comentarios en la calle, indignación popular. La insurrección soberana ante una actuación despótica y miserable de un gobernante ciego e incapaz de afrontar una política antiterrorista seria. Un gobernante que cede, se baja los pantalones y se humilla, humillando a los españoles. Hasta aquí podíamos llegar.

España es un país que se deja hundir en el fango, pero cuando se levanta lo hace con dignidad, como el león fiero, aprestado a defender su honor, su fuerza, su fortaleza. Al león ibérico ya le han tocado las pelambreras.

Tiembla, ZP.

1.3.07

El fin de la Justicia

Aunque tuve el propósito inicial de no colgar más de un post diario, creo que la situación lo merece.

El etarra De Juana Chaos ha sido trasladado del Doce de Octubre al hospital de San Sebastián. Objetivo conseguido. La rendición del Estado ante la banda terrorista encuentra en este día la plasmación evidente de un proceso largo y tortuoso con final feliz para el asesino, triste para las víctimas; triste, tristísimo, y humillantísimo, para España. La verdad es que no hay mucho más que comentar.

Sólo, quizás, recordando a Ortega, Delenda est Zapatero.

A las dos de la madrugada, el agua tiene un sabor dulce para calmar las amarguras del día.